Iberia hoy
No sé yo si sí o si no, si me están engañando o me estoy dejando engañar, si aquello que hice una vez ahora me pasa factura, o es simplemente que, como dijo el Maestro Orwell, el poder corrompe y no hay alma en este planeta que pueda evadir tan ruin axioma.
No sé ya si lo hacen bien o lo hacen mal, si nos toman el pelo o somos nosotros los que nos dejamos esquilar bajando la testuz como reses mansas; no sé si merece la pena seguir creyendo en el poder del pueblo, ni en el poder de nadie, y caer otra vez, como antaño, en el tentador regazo de la anarquía.
Sólo sé que, por aquí, en esta tierra bendita que me vio nacer, donde antes dicen que no se ponía el sol, hay gente rica cada vez más rica, y gente pobre cada vez más pobre, pueblos que se solazan en la esperanza y en la sonrisa de un tipo que igual les está robando las gallinas con artes de birlibirloque.
No sé, ya les digo: no sé absolutamente nada.